Bitcoin (BTC) está actualmente atrapado en una zona de consolidación frágil, según argumentan los analistas. Esto es resultado de una demanda en declive y continuas salidas de ETF. Además, se ve fuertemente afectado por una creciente incertidumbre macroeconómica, tensiones geopolíticas e indecisión política. Asimismo, el precio no ha logrado romper niveles clave de resistencia, y los inversores en general están adoptando un modo de aversión al riesgo, destinando fondos a metales tradicionales de refugio seguro.
Los analistas señalan que los próximos días son clave para el desempeño del mercado a mediano plazo. La baja liquidez, el posicionamiento institucional cauteloso y la volatilidad impulsada por titulares están aumentando el riesgo de que esta fase de consolidación derive en una tendencia bajista más amplia.
Los analistas argumentan que «el rechazo a cualquier ganancia al alza ha ocurrido cerca del costo base de los tenedores a corto plazo, destacando un equilibrio frágil, donde la presión bajista sigue siendo absorbida, pero el progreso alcista es consistentemente frenado por la distribución de compradores de ciclos anteriores».
Mientras tanto, la incertidumbre geopolítica contribuye a la volatilidad, especialmente las escaladas impulsadas por EE.UU. Las amenazas arancelarias resultaron en una breve respuesta de aversión al riesgo en las acciones, con un aumento de la volatilidad, pero «el rápido retroceso en la retórica política restauró la estabilidad a corto plazo».
Petr Kozyakov, cofundador y CEO de Mercuryo, comentó que el precio de BTC «se mantiene precariamente» alrededor de los 87.000 USD. Actualmente, «sigue oscilando bajo el dominio del sentimiento bajista». Al inicio de la semana, cayó al nivel de 86.100 USD en una «frenética sesión de trading en Asia». Mientras el oro alcanzó máximos históricos, el dólar estadounidense registró una caída del 15,6% desde su pico de 2022. Esta es su mayor disminución en la historia, señala Puckrin.