Ethereum aumenta su escalabilidad con una segunda bifurcación

Ethereum (ETH) arranca 2026 con un tono más constructivo que el cierre de 2025. El “por qué ahora” no es solo precio. Es capacidad, pura y dura. La segunda bifurcación dura BPO (blob parameter-only) elevó los límites y objetivos de blobs para soportar más rendimiento de rollups sin “asfixiar” la capa base.

Y aquí está el matiz que muchos pasan por alto: los desarrolladores miran el objetivo de blob más que el máximo, porque el objetivo suele reflejar el nivel sostenible de carga y, por extensión, la salud de los nodos (si el objetivo sube y la red se mantiene estable, es una señal de madurez operativa). Con ese telón de fondo, la lectura de Cryptonews analiza por qué ETH es una de las mejores criptomonedas para invertir y si tiene argumentos para seguir recuperando terreno. El mercado aún exige confirmación técnica y continuidad en flujos.

Técnicamente, ETH se está moviendo en una zona donde el mercado suele decidir si está construyendo un nuevo tramo alcista o simplemente “respirando” dentro de un rango. Con el precio alrededor de 3.200 dólares, el primer trabajo del comprador es defender el área psicológica de los 3.000 dólares (zona que, si se pierde con fuerza, cambia el tono).

En el lado superior, el mercado necesita convertir 3.300 dólares en soporte para hablar de continuación con más confianza y lograr una predicción de precio de Ethereum alcista. El año empezó con entradas millonarias hacia los ETF al contado de criptomonedas. Solo en el primer día de negociación de 2026, los ETF spot de Ether sumaron alrededor de 174,5 millones de dólares (dato que funciona como termómetro de apetito institucional a corto plazo).

También se esperan más ganancias vía aumentos de los límites de gas y la hard fork Glamsterdam en 2026. Los limites de gas pueden subir 100 millones en la primera mitad de 2026 y potencialmente 200 millones, con visiones incluso más ambiciosas si la red lo tolera. Cuando la infraestructura mejora de forma tangible, el mercado tarda en “creérselo”, hasta que los datos de uso lo fuerzan.