La tasa de quema de SHIB se desploma: ¿veremos más caídas antes de fin de año?

Hechos clave:
- La tasa de quema de SHIB registró una caída abrupta en las últimas horas.
- El desplome coincidió con un retroceso en el precio del token.
- La quema depende directamente de la actividad dentro del ecosistema Shiba Inu.
- Menor uso de la red reduce el impacto deflacionario esperado.
La red de Shiba Inu vuelve a situarse bajo el foco del mercado tras registrar una caída abrupta en uno de sus indicadores más observados.
En las últimas horas, la tasa de quema de SHIB se desplomó de forma significativa, rompiendo una dinámica que hasta hace poco alimentaba expectativas de presión deflacionaria sobre el token.
El ajuste coincidió con un giro en el precio, que cedió parte de las ganancias recientes y reabrió el debate sobre el comportamiento del activo antes de fin de año.
El mecanismo de quema ha sido históricamente uno de los pilares narrativos del ecosistema Shiba Inu. Al reducir el suministro circulante, busca compensar la elevada oferta inicial del token y reforzar su atractivo a largo plazo.
Sin embargo, los datos más recientes sugieren que ese efecto perdió fuerza, lo que introduce nuevas dudas sobre su impacto real en el corto plazo.
Un retroceso inesperado en la actividad de quema
Los registros on-chain muestran que la quema diaria de tokens cayó de forma abrupta respecto a jornadas anteriores, con una reducción muy superior a los promedios recientes.
Este descenso se produjo tras varios picos puntuales impulsados por iniciativas comunitarias y por el uso de aplicaciones dentro del ecosistema.
Analistas del sector apuntan a que la quema de SHIB depende en gran medida de la actividad real en la red, especialmente de las transacciones asociadas a Shibarium y a proyectos vinculados.
Cuando el volumen se enfría, el impacto deflacionario se diluye rápidamente. En ese sentido, la tasa de quema de SHIB funciona más como un reflejo del nivel de adopción que como un catalizador independiente del precio.
Informes del Banco de Pagos Internacionales señalan que los mecanismos de reducción de oferta en activos digitales sólo tienen impacto sostenido cuando están respaldados por actividad económica real y uso constante de la red.
Precio, sentimiento y presiones a corto plazo
El retroceso en la quema coincidió con una corrección moderada en la cotización del token, tras varios intentos fallidos de consolidar niveles superiores. Este comportamiento refuerza la lectura de que el sentimiento sigue siendo frágil y muy sensible a métricas de corto plazo.

Desde una perspectiva técnica, SHIB continúa mostrando una estructura lateral, con episodios de volatilidad ligados a noticias concretas.
La falta de un aumento sostenido en la actividad de red limita la capacidad del token para construir una tendencia clara. Para muchos operadores, la evolución de la tasa de quema de SHIB seguirá siendo una referencia clave para evaluar si el activo puede recuperar tracción antes de que termine el año.
En paralelo, el mercado cripto en general mantiene una postura más selectiva. Parte del capital se reparte hacia otros segmentos, incluidas las preventas de criptomonedas, que ofrecen narrativas distintas en un contexto de menor tolerancia al riesgo.
Un indicador relevante, pero no decisivo
Pese a la caída reciente, varios analistas advierten que la quema, por sí sola, no garantiza subidas de precio si no va acompañada de mayor uso, liquidez y actividad sostenida.
De cara al cierre del año, el comportamiento de la tasa de quema de SHIB servirá como termómetro del interés real en la red, en un mercado que continúa atento a los fundamentos.
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