Las carteras cripto nunca se diseñaron para resistir amenazas cuánticas
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Las carteras cripto nunca se diseñaron para resistir amenazas cuánticas: el problema que la preventa de $BMIC intenta resolver. Las carteras cripto se diseñaron pensando en la velocidad, la comodidad y la compatibilidad, no en la permanencia.
Los primeros modelos de monederos asumen que los activos se moverían con frecuencia, que las claves se crearían de forma natural y que la criptografía sería estable durante décadas. Esa mentalidad definió todo —desde las cuentas de propiedad externa (EOA) hasta el funcionamiento actual del staking y los pagos—.
A medida que las mejores criptomonedas para invertir evolucionaron hasta convertirse en reserva de valor, vehículo de staking a largo plazo y capa de liquidación, la arquitectura de las carteras apenas cambió.
Las claves públicas siguen estando expuestas, y los modelos de firma aún parten del supuesto de que la criptografía clásica será suficiente para siempre.
Esta desconexión entre cómo se utilizan las criptomonedas y cómo están construidas las carteras es precisamente donde empieza a emerger una nueva categoría de riesgo. Y ese vacío estructural es el que la preventa de BMIC ($BMIC) pretende abordar.
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La suposición oculta detrás de todas las carteras crypto actuales
La mayoría de las carteras se basan en un mismo principio: exponer una clave pública es seguro mientras los estándares criptográficos actuales sigan siendo sólidos. A corto plazo, esta lógica ha funcionado.
Si los datos cifrados y la metadata de las transacciones pueden almacenarse hoy y descifrarse dentro de unos años, el modelo de seguridad cambia completamente. Los activos no necesitan ser robados de inmediato para verse comprometidos en el futuro.
Para los usuarios que hacen staking a largo plazo o que utilizan carteras como infraestructura financiera, este factor introduce un riesgo para el que la mayoría de las plataformas no fueron diseñadas.
BMIC aborda la seguridad con una suposición diferente:
- La criptografía debe resistir a través de los cambios tecnológicos, no solo en el presente.
- En lugar de plantear la seguridad como un complemento, BMIC está construido en torno a ella.
- Integra cartera, staking y pagos bajo una arquitectura unificada.
Esto es relevante porque muchas vulnerabilidades no provienen del almacenamiento de los activos, sino de su interacción. Los contratos de staking, la autenticación de pagos o los repetidos eventos de firma exponen las claves públicas con mucha más frecuencia que la mera custodia pasiva.
La arquitectura de BMIC elimina esa exposición clásica de claves públicas en todas las funciones, asegurando no solo un punto de ataque, sino todo el ciclo de vida del activo.
La IA como capa de seguridad, no como herramienta de marketing
BMIC también integra a las criptomonedas de inteligencia artificial dentro de su marco de seguridad, utilizándola para monitorizar el riesgo y el comportamiento del sistema.
La IA analiza patrones de transacción, detecta anomalías y optimiza dinámicamente las cargas criptográficas. A medida que los estándares evolucionan y la escala de uso aumenta, esta capa permite ajustar las políticas de seguridad sin necesidad de migraciones disruptivas ni actualizaciones manuales.
Para las instituciones, este enfoque adaptativo es crucial: los modelos de seguridad estáticos suelen deteriorarse lentamente y, a menudo, sin señales visibles de fallo.
Cuentas con firmas ocultas: un cambio en el modelo de amenazas
A nivel técnico, BMIC utiliza cuentas inteligentes con firmas ocultas, basadas en una arquitectura compatible con ERC-4337. Este diseño impide que las claves públicas se revelen abiertamente durante las transacciones normales.
El resultado práctico no es solo una mayor privacidad, sino también una menor exposición criptográfica a largo plazo. Frente a amenazas cuánticas, esto desplaza la superficie de ataque fuera de los vectores más probables que futuros adversarios podrían explotar.
Este tipo de arquitectura resulta muy difícil de aplicar sobre las carteras cripto existentes sin romper su compatibilidad, lo que explica por qué la mayoría de las plataformas siguen dependiendo de estructuras heredadas.
Con esto, BMIC se posiciona no como una aplicación más, sino como una infraestructura fundamental para el futuro de Web3.
Tokenómica basada en la utilidad
El suministro total está limitado a 1.500 millones de tokens, de los cuales 750 millones se destinan a la ICO.
La preventa cripto tiene como objetivo recaudar hasta 40 millones de euros, estructurada en hasta 50 fases.
La utilidad del token abarca funcionalidades de la cartera, participación en staking, APIs empresariales, gobernanza y acceso futuro a recursos de computación.
La preventa está abierta en la red Ethereum para ETH, USDT y USDC.
La preventa cripto de $BMIC nace precisamente para corregir un problema estructural que existe desde los primeros días de las carteras digitales.
En un mercado en el que la mayoría de los monederos no están preparados para resistir la próxima era tecnológica, BMIC se diferencia por su enfoque en la durabilidad y la seguridad post-cuántica.
Más que cualquier lista de funciones, es ese enfoque lo que hace que esta preventa destaque.
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